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«Estoy abrumada», «tengo demasiadas reuniones», «no alcancé a almorzar», «llegué tarde por llevar a mi hijo al jardín», «duermo pero no descanso» y otras frases comunes pueden indicar que estás sufriendo un cuadro de burn-out o síndrome de estar quemada.

El burn-out es una enfermedad laboral que hace que te sientas abrumada en tu trabajo. Es el resultado de un cuadro de estrés crónico que no ha sido gestionado adecuadamente y que genera demasiada tensión a nivel emocional, físico y mental.

Cuando tienes burn-out eres incapaz de mantenerte al día con tus responsabilidades laborales y personales. ¿Alguna vez te has sentido así? Sigue leyendo y descubre cómo puedes solucionarlo.

Causas y tipos de burn-out

Si eres mujer y tienes un rol de liderazgo en tu organización, eres más propensa a padecerlo. Existen varias razones para esto. Una, es que las mujeres aún tenemos más cargas en el hogar, es decir «trabajo no remunerado» sumado al trabajo laboral. En América Latina las cifras son críticas, pues las mujeres gastamos 20 horas más a la semana que los hombres haciendo trabajo doméstico de limpieza, cuidado y cocina, por mencionar algunos.

Otra razón es que las mujeres líderes (en general) buscamos equilibrar la carga de nuestros colaboradores (para que ellos no tengan burn-out), lo que probablemente se traduce en que nosotras absorbamos trabajo que debíamos delegar.

También puede ser nuestra búsqueda loca de la perfección. Por nuestra naturaleza orientada al detalle y por experiencias anteriores que hemos vivido cuando nos equivocamos, las mujeres tendemos más a buscar la perfección en absolutamente todo lo que hacemos, incluyendo el trabajo.

Otras razones pueden estar relacionadas con:

  • Cargas de trabajo inmanejables
  • Trato injusto en el trabajo
  • Confundir responsabilidades laborales
  • Falta de comunicación o apoyo de los líderes.
  • Presión inmanejable para cumplir plazos de entrega

El burn-out es un proceso gradual que se alimenta los factores estresantes de tu trabajo. Los signos y síntomas pueden ser sutiles al principio, pero entre más tiempo pasan sin atender, pueden agravarse y conducir a una crisis nerviosa.

¿Cómo detectarlo?

Muchos síntomas de burn-out son similares a los de estrés, pero hay tres formas de diferenciarlos:

  • Sentirse extremadamente agotada
  • Pérdida de entusiasmo hacia el trabajo
  • Incapacidad para realizar el trabajo

Además, hay otras señales que pueden indicar que tú o alguien que conoces está experimentando burn-out.

Agotamiento

Es posible que te sientas agotada e incapaz emocionalmente de lidiar con los problemas que te rodean, tanto profesionales como personales. Puedes experimentar un cansancio extremo y emociones displacenteras (comúnmente llamadas negativas) que te dejan sin energía. Estos síntomas pueden manifestarse en forma de dolor físico, problemas de estómago o intestinales y dolor de piernas.

Desalineación con tu líder y con tu equipo de trabajo

Presta especial atención a la frustración en tus tareas y hacia tu equipo de trabajo (líder y colaboradores). Es posible que empieces a distanciarte emocionalmente, sintiéndote ajena y desprendida de tu trabajo y tu entorno. Es posible también que ya no te importe si las cosas salen bien o salen mal.

Bajo rendimiento

Esto puede ocurrir en el trabajo, el hogar o con tu círculo social porque no tienes energía para las tareas diarias y mucho menos para esforzarte en cumplir con una meta. El burn-out dificulta la concentración, el manejo de responsabilidades y la creatividad.

¿Cómo tratarlo?

El mejor consejo es que busques ayuda psicológica y médica para que tengas un diagnóstico acertado. Sin embargo, mientras eso ocurre puedes hacer lo siguiente:

Habla con tu líder

Busca la manera de hablar con tu líder para hacerle saber cómo te sientes. Hay ciertos tips que puedes utilizar para poner la situación en la mesa de una forma asertiva, sin caer en la victimización, sobre todo para que le hagas ver que con tu burn-out pierdes tú, pierde el equipo y pierden todos. Explícale cómo te sientes y sé propositiva en la búsqueda de soluciones.

Habla con tu equipo

Es probable que tengas una carga desbordante de trabajo y que hayas absorbido más responsabilidad de las que te corresponde para que tus colaboradores tengan bienestar. Si empiezas a sentirte abrumada por todo lo que tienes que hacer, es importante que te reúnas con todos los miembros de tu equipo y distribuyas las cargas apropiadamente. Recuerda que para delegar adecuadamente debes conocer las capacidades intelectuales y emocionales de tu equipo. Tenlo presente.

Duerme lo suficiente

El sueño es vital para una buena salud física y mental. Si no logras dormir lo suficiente por la ansiedad de tu trabajo, es probable que tengas una crisis física o mental. Prioriza tus horas de sueño.

Practica actividades relajantes

El yoga, la meditación o el tai chi pueden ser excelentes formas de liberar el estrés. No porque sea profesora de yoga te lo recomiendo, porque en muchas ocasiones me hice bolas en las clases y salí más estresada de lo que había entrado. En este punto creo que debes probar muchas actividades antes de dedicarte de lleno a una. Pero, de nuevo, saca el tiempo para esto. Los síntomas del burn-out pueden manifestarse físicamente a través de una migraña, caída del cabello, erupciones cutáneas, dificultades hormonales, problemas digestivos, contracturas musculares y muchos síntomas más. La práctica de estas actividades puede ayudarte a liberar parte de la tensión acumulada en tu cuerpo.

Ejercita la atención plena

Esto te permite concentrarte en ti y saber cómo te sientes en el momento. La atención plena puede ayudarte a identificar cuando te siente abrumada y si llevas un buen rato practicándola, puede ayudarme a identificar por qué. A medida que te conozcas mejor, podrás tomar mejores decisiones en pro de tu bienestar.

Encuentra apoyo

Hablar con compañeros de trabajo, amigos y familiares de confianza es una forma efectiva de compartir cómo te sientes y buscar ayuda, eso sí, respetando tus límites. Si me sigues hace rato, sabrás que también soy amiga de ir a terapia, una espacio seguro para hablar de tus sentimientos y encontrar soluciones desde otra perspectiva.

Mueve tu cuerpo

El ejercicio te puede ayudar en muchos aspectos. No solo previene enfermedades cardiacas; si lo practicas en ayudas, te ayuda a mejorar la resistencia a la insulina y tus hormonas te lo agradecerán. Si haces ejercicio como primera cosa en la mañana, tendrás una energía diferente porque ya hiciste algo por ti y por tu bienestar. Moverte puede ser tu actividad de atención plena, así que no lo subestimes.

Si crees que tienes burn-out o que alguien de tu equipo lo está experimentando, por favor, habla. Si no lo comunicas a tiempo puedes enfrentar consecuencias graves en tu cuerpo, en tu salud mental y por supuesto en tu trabajo.

Comparte este artículo con quien crees que lo puede necesitar.

Con cariño,

Edisa Lozada